Autor: Ortiz, Lucía (ed.)
Editorial: Iberoamericana. Vervuert Verlag
Materia: Teoria y Critica Literaria
Páginas: 404
Idioma: Español
ISBN: 8484892662 ISBN-13: 9788484892663
1 edición del año 2007
Los artículos de este volumen estudian la obra de escritores afrocolombianos de las regiones de las costas de Colombia. Se analizan los trabajos de autores reconocidos como Candelario Obeso, Jorge Artel, Juan Zapata Olivella y Manuel Zapata Olivella, así como de otros menos consagrados como Helcías Martán Góngora, Hugo Salazar Valdés, Mary Grueso y Edelma Zapata. Asimismo, se exploran obras inéditas de varios autores de la costa pacífica cuyos relatos y poemas se enraízan en la rica tradición oral que ha sobrevivido en la región desde el establecimiento de las comunidades negras. Otros ensayos tratan temas polémicos dentro de este campo, como es el caso de la representación del personaje negro en la literatura nacional. Los textos analizados en este volumen, abarcan un período que va desde la colonia hasta el presente, y diversos géneros como la crónica, el tratado, el ensayo, la novela, la poesía y el teatro.
Lucía Ortiz (Ph.D. en Lengua y Literatura Hispánica de la Universidad de Boston) es profesora titular y directora del programa de español de Regis College en Massachusetts. En 1997 publicó La novela colombiana hacia finales del siglo XX, una nueva aproximación a la historia. Ha colaborado en volúmenes y revistas de Estados Unidos, Europa y Colombia con artículos sobre literatura latinoamericana testimonial, de mujeres y de afrocolombianos.
Por: Mario Diego Romero, Profesor e Historiador de la U. del Valle.
Francisco forma parte de las comunidades negras o mejor conocidas como afroamericanas, comunidades que conformaron sus familias a partir de una herencia cultural africana y de la influencia de las culturas en el territorio americano.
La historia de las comunidades negras, sus formas de asentamiento en el territorio, la construcción de la familia y las resistencias que han mantenido, son algunos de los aspectos que ha estudiado el historiador y docente de la Universidad del Valle, Diego Mario Romero, sobre la población afrocolombiana en el Pacífico.
Su último estudio se titula “Sociedades Negras en la Costa Pacífica del Valle del Cauca, durante los siglos XIX y XX ”.
Uno de los aspectos que sobresale en la investigación, es la movilidad de estas comunidades, en el territorio. Durante el siglo XIX, cuando es abolida la esclavitud,los afrocolombianos tuvieron que diversificar sus actividades, para garantizar su sustento.
La minería, actividad que los ocupaba durante la época esclavista, dio paso también a la agricultura, la cacería y la fabricación de algunos productos como el aguardiente, llamado “viche” en el Pacfico. Con la idea de comercializar los nuevos elementos se fueron extendiendo en el territorio.
De río en río
Uno de los principales hallazgos de la investigación, fue encontrar que la movilización y poblamiento de los territorios próximos a los ríos, se hacía no sólo de manera longitudinal, o sea a lo largo del río, sino también transversal, pues poblaban también las proximidades de las quebradas afluentes del río, explica el investigador e historiador Diego Mario Romero.
Una misma familia o persona podía tener un cultivo en el río Naya y otro en el río Micay, o en el río Yurumanguí, pues las conexiones por tierra, al interior de la selva, hacían relativamente fácil el mantenimiento de cultivos en un río y en otro.
La práctica de la agricultura migratoria ha ayudado en la conservación de los recursos y el territorio, pues rotan los cultivos cada dos años o cada año, dejando descansar el territorio cultivado para que se regenere y mientras tanto cultivan en otro lugar.
Sobresale también la manera como establecen comunicación entre pobladores de un río y de otro río. Esto les permitió establecer redes de parentesco muy fuertes.
Y de esta manera fue evolucionando la economía y la sociedad en estas comunidades, desde el siglo XIX y hacia el siglo XX.
Siglo XX.
Francisco salíó del territorio del río Micay, rumbo a Guapi, para engancharse temporalmente en un trabajo de construcción. En el Micay, Cecilia y los dos niños, esperarán su regreso. En Tumaco, Rosalía espera por verlo desde hace una año. Y enGuapi, seguramente crecerá su descendencia.
Aunque Francisco es un negro alto y “ bien plantado” que resulta atractivo para muchas mujeres, sus múltiples relaciones amorosas obedecen más que todo a la aceptación social que tiene dentro de esta cultura , el hecho de tener varias mujeres y engendrar hijos con ellas.
Todas saben de sus aventuras y no lo condenan por infiel. Al contrario, para losafroamericanos es muy importante informar a su familia que hay nuevos miembros que la integran, para afianzar los vínculos y para tener el referente de que tienen otros lugares a donde pueden llegar. Los miembros de estas comunidades habitan un lugar pero sienten que pertenecen a todo el Pacífico.
José, el hijo mayor de Francisco tiene ya tres mujeres y cerca de ocho hermanas. Francisco ha informado a sus hijos sobre los hermanos que tienen, para que se conozcan , no vaya a ser que por ejemplo José, en sus andadas y con los “viches” en la cabeza, enamore a una mujer que ignore que es su hermana.
Movilidad más no desapego
“La sorprendente capacidad para la movilidad, de los afrocolombianos, no obedece a un sentimiento de desapego, a que no les importe abandonar sus tierras. Al contrario, yo diría que son muy apegados a todo el territorio, pues no quieren quedarse siempre en un lugar. Pero no por ello puede calificárseles de nómadas, para asignarles características de no civilizados o con una organización de vida inferior”, comenta Diego Romero.
Esa movilidad obedece más que todo a la búsqueda de trabajo, y a la importancia que le otorgan a establecer nexos con toda la familia, pero los afrocolombianos no abandonan su lugar, por lo general, vuelven a su territorio de origen.
El tipo de relación que la población afrocolombiana ha establecido con el Pacífico, esa territorialidad, la ha construído a partir de las formas de organización social y económica que históricamente vino estableciendo. Y más importante aún , este comportamiento es una forma de resistencia para no permitir que la modernidad, la influencia de otras culturas, la marginalidad y la discriminación de la que ha sido objeto, la acabe como comunidad.
(Afro-reparaciones: Memorias de la esclavitud y la justicia restaurativa para los negros, afrocolombianos y raizales)
En Colombia, los negros, afrocolombianos y raizales son los temas de reparaciones, no sólo en el debate sobre la Ley de Justicia y Paz (Ley Justicia y Paz). a causa de ataques de grupos paramilitares y guerrilleros en sus territorios, sino también porque la trata transatlántica de esclavos, que ha logrado la afluencia de personas esclavizadas en la Nueva Granada colonial, se considera un delito de lesa humanidad. La Conferencia de Durban (Sudáfrica, 2001) ha transformado en temas de reparación de todos los miembros de la diáspora africana en el mundo. Esta doble relación se inflama y complejo debate sobre la justicia restaurativa en el país.
¿Es posible reconstruir una nación como Colombia que ha establecido un nuevo pacto de convivencia ética y la política gracias a la asunción constitucional de su carácter multiétnico y multicultural, a menos que el Estado adopte un enfoque a la justicia en políticas sociales públicas relacionadas con cuestiones que constituyen una gran parte del espectro multicultural, y no creo que símbolo de estatus social, sino que debe darse en público sobre el reconocimiento histórico de los trágicos recuerdos de los grupos subalternos .
¿Es posible alcanzar este ideal encomia bles acciones sin reparar muchas injusticias heredadas del pasado, los traumas sociales que tienen consecuencias como en el caso del negro y afrocolombianas raizales, que se refleja tanto en las condiciones adversas de la vida que llevan todos los días en medio del racismo social y estructural, como en los órganos de millones de personas en una situación, contexto de pobreza y extrema pobreza vinculados a la sufrimiento social que sigue siendo infligido?
Editorial: UNIBIBLOS - Universidad Nacional de Colombia
Facultad de Ciencias Humanas
Departamento de Trabajo Social
Centro de Estudios Sociales - CES
Grupo de Estudios Afrocolombianos - GEA, Sede Medellín
Facultad de Ciencias Humanas y Económicas, Sede Caribe
Instituto de Estudios caribeños