(1935 - 2010), Nació en un pequeño pueblo de la isla de Barú, en la Bahía de Cartagena de la mano de su padre Pedro Maldonado y su madre Francisca de la Hoz. La infancia de Etelvina transcurre en peregrinaciones de carnavales, fiestas patronales, cantos de bullerengues, fandango de lenguas y el constante sonido del tambor. Etelvina aprendió y se apoderó de una tradición que hoy le da el reconocimiento de cantadora. La pobreza ha sido su fuente de inspiración y éxito, trabajando en casas de familias lavando y planchando la ropa, oficio que amenizaba cantando tangos, boleros y sus bullerengues; en una de esta jornadas de trabajo domestico, el músico Stanley Montero la descubre y la contacta con Rafael Ramos para iniciar un recorrido que hoy la tiene entre las cantadoras mas representativas del Caribe y de Colombia. El reciente disco con el formato tradicional y de una producción minimalista destaca la voz de Etelvina con los repiques y la fuerza del formato de tambores que tradicionalmente acompaña a las cantadoras; con el tambor alegre improvisador, el llamador (tambor marcante) y el bombo (tambor bajo), una sección de coros, instrumentos de sacudimiento y las gaitas indígenas. Este álbum contiene 12 canciones de las cuales la mayoría son las vivencias de Etelvina y otras de la extensa tradición del folclore del caribe Colombiano. Formato 7 músicos en la escena. Conciertos en espacios convencionales y no convencionales, talleres, conciertos didácticos, pasacalles, carrozas, danzas tradicionales y proyectos especiales. En la escena, Estelvina Maldonado, inicia su concierto con la timidez característica de una mujer de pueblo que a sus 70 años se enfrenta a un público. Después de la segunda canción pierde el rigor escénico y el concierto se transforma en una fiesta espontánea y participativa a manera de fiesta de carnaval y pueblo.
A sus 70 años la Corporación Cultural Cabildo del músico y Productor Rafael Ramos, la encuentra madura para grabar su primer disco como solista, después que esta cantadora había participado como invitada en varios proyectos discográficos, de los que destacamos los siguientes autorias discograficas de su autoria como:
1. A pila el arro.
2. Que se queme el monte.
3. Dame la mano prima.
4. LLorando.
5. Camisola.
6. Manuelita.
7. Asi, Asi.
8. Juana Gomez.
9. Ron Café
10. LLego la Cumbia.
11. Déjala llegar.
12. Macaco mata el toro.
Nació en Lorica, Córdoba, 17 de marzo de 1920 y murió en la Ciudad de Bogotá en el año 2004. Escritor, novelista, antropólogo, investigador y científico social.
Siendo niño Manuel Zapata Olivella, su padre, el profesor Antonio María Zapata Vásquez, se trasladó con su familia a Cartagena de Indias, en donde refundo el Colegio “La Fraternidad” donde el ser humano y su entorno, eran los ejes fundamentales de estudio desde una óptica científica y humanista, que reñía con la cátedra religiosa imperante para la época.
Estudió Medicina en la Universidad Nacional de Colombia, en Bogotá. De 1943 a 1947 viajó por América Central y México ejerciendo los más diversos oficios. En la ciudad de México trabajó en el Sanatorio Psiquiátrico del Dr. Ramírez y después en el Hospital Ortopédico del Dr. cantante Alfonso Ortiz Tirado, para la revista Time y para la revista Sucesos para Todos. Discutía contra su hermano Virgilio defendiendo a los Estados Unidos, cambiando de manera de pensar después de un viaje a este país donde sufrió discriminación racial.
Escritor, novelista, antropólogo, investigador y científico social. Manuel Zapata Olivella, fue uno de los afrocolombianos más destacados del siglo XX. viajó por América Central y México ejerciendo los más diversos oficios, durante su estancia en México, escribió la novela no publicada “Arroz Amargo”. Como etnógrafo, publicó varios estudios sobre las culturas de los negros de Colombia.
Manuel Zapata Olivella es un médico, antropólogo y literato de prestigio, comprometido con la causa de la valoración de la cultura afrocolombiana.
Producto de su dedicación, en años recientes ha realizado numerosos trabajos y ensayos relacionados con aspectos artísticos, literarios, culturales y sociopolíticos de las comunidades afrocolombianas. Entre ellos sobresale Las claves mágicas de América (raza, clase, cultura), publicado en 1989, en el que sostiene que existen formas veladas de discriminación y que hay una cierta coincidencia entre el dominio de clase y el étnico.
Los ensayos y trabajos de Zapata Olivella tienen el mérito de hacer un constante llamado al reconocimiento de los aportes de las comunidades afrocolombianas a la identidad cultural de la nación, con el fin de que cada uno de los colombianos considere suya la raíz africana que hace parte de nuestra identidad.
Su producción literaria ha tenido éxitos continuos, como lo atestiguan dos de sus reconocidas novelas: Chambacú, corral de negros y Changó, el gran putas.
Discutía contra su hermano Virgilio defendiendo a los Estados Unidos, cambiando de manera de pensar después de un viaje a este país donde sufrió discriminación racial. Durante su estancia en México, escribió la novela no publicada “Arroz Amargo”. Como etnógrafo, publicó varios estudios sobre las culturas de los negros de Colombia. Enseñó en varias universidades de Estados Unidos, Canadá, Centroamérica, y África. Fundó y dirigió la revista de literatura Letras Nacionales.
El tema principal de la narrativa de Zapata Olivella es la historia y la cultura de los habitantes del caribe colombiano, en especial la vivencia de los negros e indigenas. Su obra más importante es la novela Changó, el Gran Putas (1983), una extensa obra que se propone como la epopeya de los afroamericanos, narrando sus orígenes en África, las historias de los negros cimarrones en Cartagena y la independencia de Haití, hasta llegar a la lucha contra la segregación en Estados Unidos. Su novela anterior En Chimá nace un santo (1964) fue finalista en dos concursos legendarios, el Esso de 1963, en que fue derrotada por Gabriel García Márquez con La mala hora y el Premio de Novela Breve Seix Barral, cuyo primer puesto fue para La ciudad y los perros, de Mario Vargas Llosa.
Nació en el Corregimiento de Chuare Napi, en Guapi, Cauca, sobre la rivera del río en noche de chirimías, marimba y guasá. Por el estero cercano arrastraba la marea pianguas raiceras, sierras, cangrejos y jaibas y las dejó a su puerta para saludar a quien en su vida no haría otra cosa que hablar de mar y negro carbón.
Mary Grueso Romero es una mujer de pulpa de cununo y calamar. Lleva en sus venas una cascada de alabaos tristes, ojos de negritos que corren por el litoral y cocos que se baten como maracas en la palma junto a la mar.
Wilfredo Grueso y Eustaquia Romero, sus padres, la arrullaron en su tierra, junto al abuelo Martín Romero, y luego emigraron a un ingenio en Zarzal. Fiel a su tierra y a sus ancestros creció hasta los 20 años entre mimos y como una princesa, despreocupada de los afanes de la ciudad. Se casó a los 23 y con el apoyo de su marido estudió en la Normal Nacional la Inmaculada Concepción de Guapi de las Hermanas de la Providencia. Entrada a los 28 años se graduó de maestra bajo el titulo de Maestra Bachiller en el año de 1980, de ahi en adelante empezó su ascenso en la literatura y la poesía en las universidades como en el Quindío donde optuvo el titulo de licenciada en español y literatura en el año de 1999, además de un postgrado especializado en la enseñanza en la literatura en la Universidad del Quindio en el año 2000, Bajo un convenio interinstitucional de la Escuela de Bellas Artes en la Universidad del Pacifico, logra su Diplomado de Gestión de Proyectos Culturales en el año 2001. La especialización en lúdica y recreación para el desarrollo social y cultural logro su titulo en el año 2003 en la Universidad los Libertadores de Bogotá y su segundo Diplomado lo logra en el año 2004 en la Universidad del Valle bajo la Cátedra de la UNESCO llamada Didáctica de la Comprención y Producción de Textos Escritos.
Durante los años 2005 al 2007 se desempeñó como catedrática de Literatura en la Universidad del Valle - Sede Pacífico, en Buenaventura. En el año 2008 dictó talleres de oralidad, en la Universidad Libre de la ciudad de Cali. Ha sido presidenta y Vicepresidenta del Consejo de Literatura del Departamento del Valle del Cauca. Desde 1995 asiste al Encuentro de Poetas de Colombianas, en el Museo Rayo, Roldanillo, Valle del Cauca. Desde hace 5 años viene desarrollando talleres de promoción de lectura, conferencias y conversatorios, en la Biblioteca del Banco de la República, en la Universidad del Valle y en la Universidad del Pacífico.
Por muchas personas que la conocen al reflejar en sus textos el gran amor a su raza afrodecendiente, por consiguiente es considerada una de las voces más fuertes del Pacífico Colombiano.
Mary Grueso es una mole negra nacida del vientre del mar. Alta, gruesa, se mueve como las olas violentas en noche de leva. Su cara sonríe con labios pintados de negro y carmín. De carnes firmes y voz de barco que saluda cuando llega al puerto. Su palabra es ola sonora y a veces grito de alerta, es marisco, es pájaro, es chonta de selva, es fúnebre chigualo de niño muerto. Todo en ella huele y tiene sabor a niebla marina, a sal de ambiente, a sol y cielo abierto, a sudor y cansancio de muelle, a risa franca y mano de mujer amiga.
La hemos visto mirar ansiosa como gaviota que busca en el confín lejano la roca de coral para sosegar su viaje. Lleva en su alma una queja honda que aprendió desde que bebió la sangre en su madre. Es la marca de ser negra y sentir que sus congéneres no han aprendido a ver su rostro en el color que deja el fuego y que esconde un diamante sin talla.
Hija de abuelos esclavos que trabajaban en minas sureñas, es heredera ahora de apellidos de negreros amos blancos. No esconde su triste pasado ni rumia odios ancestrales. Con la serenidad que da el trabajo y el arte y el calor de la familia pasa sus horas escribiendo y llevando un mensaje libertario.
Ella sigue por el sendero que le enseñó la vida dura y la historia infame de sus ancestros. Pudo más en ella la paciencia y el ejemplo de los aborígenes que jamás se rindieron ante el infortunio que las cicatrices que dejaron en las espaldas los señores de abolengo que le dieron sus apellidos. Murieron para ellos sus baúles de morrocotas y el orgullo de sus títulos.
Ama el ancho del agua verde, con su hondo misterio que sube y baja en su masa de agua. Quiere ser poeta de pueblo, ama a su gente, conversa con la ventera, el taxista y la peluquera. Allí la llaman, se unta de calle y de olor a gente común y recorre a pie en el mediodía entre el sol y los colectivos las cuadras de Brisas del Mar en Buenaventura donde habita hace nueve años y enseña en el Colegio Juan José Rondón a cientos de negritos a contar y cantar.
En Mary Grueso pierde sentido el viejo aforismo de que el poeta nace y no se hace. Antes de casarse con quien la instó a estudiar y a escribir, Moisés Zúñiga, el esposo que ya cumplió su misión con ella y se fue, jamás pasó por su mente que su amor y el dolor de su partida llegarían a convertirla en la poetisa que haría resonar por el mundo su amor por la arena negra del Pacífico y el paisaje de su tierra natal. Su libro El mar y tú guarda en su título y en gran parte de su cuerpo la efigie grata de quien fuera la raíz de ese árbol frondoso que es hoy esta mujer, madre y escritora.
A Mary Grueso la coronó como “Almanegra” hace dos años la maestra de maestras, Águeda Pizarro, ante doscientas mujeres absortas, en una sesión de triunfo y baile. En la rotonda del Museo Rayo, la escuela más grande de poesía de América, Mary tronó y nadó en ese río de pianguas y calamares y cantó con los resoplidos de una garganta de ballena azul en la mar de la Gorgonia. Quienes la conocen ven en ella a una diosa colombiana, de piel y palabra negra. Su cuerpo es una mina de coral negro, por sus muslos corren versos negros y de sus dos cununos han tomado leche negra sus tres hijos y los negritos del Puerto que oyen sus clases con su voz de alegre látigo negro.
La poesía de Mary Grueso cada día es más del mundo, como lo adivinó en el epígrafe que tomó de León Tolstoi para su segundo libro: “Aprende a describir tu aldea y entonces serás universal”.3 La riqueza idiomática, el rescate de la oralidad de sus raíces negras, la novedad de las imágenes y la naturalidad con que usa el lenguaje hacen de su poesía un canto propio y la colocan en el mismo Olimpo al lado de Candelario Obeso, Helcías Martán Góngora, Lino Antonio Sevillano Quiñones y, por supuesto, junto a María Teresa Ramírez y María Elcina Valencia Córdoba.
Las calles, ríos, palafitos y gaviotas de su pueblo, Nariño, Cauca, el Valle del Cauca han detenido su paso para escuchar su bello canto. Risaralda, Santander, la sabana de los muiscas en Bogotá y Cartagena con su Bahía la han visto triunfar y han aplaudido sus versos. Las ovaciones han sido su premio y su voz ha llegado hasta universidades lejanas que han pregonado su ingenio.
Sus libros publicados son El otro yo que sí soy yo, poemas de amor y mar (1997), El mar y tú, poesía afrocolombiana (2003), Del baúl a la escuela, antología literaria infantil (2003), Negra soy (2008), publicada por Ediciones Embalaje del Museo Rayo, y los dos que tiene en imprenta, Cuando los ancestros llaman, con Univalle, y Tómame antes que la noche llegue, con Hoteles Estelar, son testimonio de su producción y sensibilidad por el paisaje del litoral pacífico, su colorido, amores y dolores.
La poetisa Mary Grueso ha logrado alzar el vuelo como los enormes alcatraces en busca del mar y el cielo, del palmar y el manglar. Ha experimentado la velocidad del viento, la suavidad de la brisa, la inclemencia de las tempestades y ha gozado de los arreboles en el atardecer del Puerto. Su alma negra está llena de noche, de estrellas, de la sabiduría del búho y su palabra llega como refulgente rayo. Estamos de fiesta porque su presencia alegra y brilla como torso de palmera en medio de la tormenta.
OBRA:
Entre sus obras publicadas tenemos:
1. ‘El Otro Yo Que Si Soy Yo - Poemas de Amor y Mar’
Ediciones Marimar-1997
2. ‘El Mar y Tú - Poesía Afrocolombiana-’
Impresora Feriva 2.006
3. ‘Del Baúl a la Escuela - Antología Literaria Infantil-’
Impresora Feriva 2.006
4. ‘Mi Gente, Mi Tierra y Mi Mar’
C´D-; En la voz de la autora
Hoyos Editores
5. Metáfora del Tambor o Negra Soy
Ediciones Embalaje - Museo Rayo 2.008
Entre su Obra Inédita Tenemos:
1. ‘Entre Natos y Manglares’
2. ‘Para que los Recuerdos Perduren’
3. ‘Cuentos, Poemas y Rondas Infantiles’
4. ‘Buscando el Amor’
5. ‘ Tómame Antes que la Noche Llegue’
6. Yo conozco a Buenaventura
Su Obra Se Encuentra Antologada En:
§ Memorias del Encuentro de Escritoras Colombianas ‘Ellas Cuentan’
Homenaje a Marvel Moreno- Pág. 122-126.
Presidencia de la República 2.006
§ Memoria Cultural del Pacífico
Edición Conmemorativa 50 años de servicio a la comunidad, Club de Leones de Buenaventura Monarca XII-1952 al XII 2.002
Pág. 77, 89
§ La Palabra Poética del Afrocolombiano- Hortensia Alaíx de Valencia
Pág. 183
§ Colombia, Tiempos de Imaginación y Desafío
Memorias del XIV Congreso de Colombianistas,
Celebrado en Denison University en Granville, Ohio,
Entre el 3 y 6 de agosto de 2.005
§ ‘Chambacú, la historia la escribes Tú’
Ensayos sobre la cultura Afrocolombiana.
Lucía Ortiz [ed]
Pág. 183, 197,217
Editorial Iberoamericana
§ Voz del Mar, Tambor y Verbo Julio 1.997
‘Tradición oral del Pacífico’
Águeda Pizarro de Rayo [ed]
Pág. 70-78
Ediciones Embalaje 2.007
Museo Rayo
§ UNIVERSOS IX, X.XXIII
Águeda Pizarro de Rayo [ed]
Ediciones Embalaje
Museo Rayo
§ Susurros de Pasión I, II, III, IV
Memorias, Encuentro de Poesía Erótica de Buenaventura
Jeferson Torres Guerrero [ed]
Periódicos y Revistas
§ Ultima Hora de Santo domingo
Noviembre 22 de 1.999
§ Prensa Cultural Nueva
Edición No. 148 [Ibagué- Julio de 1.996]
Reconocimientos
§ Universidad Santiago de Cali - 2.007
Mujer del Año, en el Aspecto Literario
§ Proyecto Etnoeducativo, Secretaria de Educación del Valle del Cauca - 2.007
Mejor Maestra
§ Cadena de Televisión Señal Colombia - 2.007
Documentales de su vida y obra, en los programas: ‘Vocación Maestra y Cimarrones’
§ ‘Porqué Creer en Colombia’
La incluyó como uno de los personajes con mayor reconocimiento en el país.
§ Universidad Santiago de Cali - Vicerrectoría de Bienestar Universitario- Marzo 20 de 2.000
Por su participación en el II Encuentro Nacional de Narradoras Orales ‘Vivan los hombres ellas cuentan’
§ Corporación COOMEVA-BANCO DE LA REPÚBLICA
Por su participación y apoyo en la Organización en el I Festival Internacional de Poesía ‘Buenaventura Tiene La Palabra’ Junio 4, 5,6 de 2.001
§ Normal Nacional de Guapi- Julio 07 de 1.997
Por sus méritos literarios; por el amor que profesa a la institución, y por la divulgación cultural, étnicoregional.
§ Universidad Santiago de Cali - Vicerrectoría de Bienestar Universitario- Marzo 15 al 20 de 2.004
Exalta a Mary Grueso Romero, por su participación en el II Encuentro Nacional de Narradoras Orales ‘Vivan los hombres ellas cuentan’
§ Alcaldía Municipal de Buenaventura Marzo 31 de 2.005
Felicitan a Mary Grueso Romero, en reconocimiento a la Mujer Bonaverernse, por su invaluable aporte a la comunidad
§ Instituto Miguel de Cervantes Saavedra - Gratitud al Impulso Cultural- julio 6 de 2.001
En reconocimiento al apoyo a esta institución
§ Universidad del Valle - Sede Pacífico - ‘Buenaventura Pacífico’ Mayo 15 al 18 de 2.003
I Encuentro Universitario de la Cultura ‘Buenaventura Pacífico’
‘Su vida Ejemplar es riqueza de nuestra historia en Buenaventura
§ Alcaldía Municipal de Buenaventura, Secretaría de Educación- Junio de 2.000
‘Reconocimiento y gratitud por sus aportes a las comunidades y cultura de Buenaventura’
§ XXIV Festival Folclórico Peregoyo de Oro, Primer Concurso de Marimba de Chonta- agosto 26 de 2.005.
‘A través de la palabra, su valioso trabajo ha permitido afianzar nuestra identidad cultural y despertar sentido de pertenencia por la región’, ‘Todo un legado ancestral’
§ Diócesis de Buenaventura, Centro Pastoral Afro americano [CEPA] Marzo 04 de 2.003
Exaltación al mérito cultural ‘Doris Delfina Ruiz de Payán’
‘Por sus aportes al sostenimiento de la cultura que identifica al hombre y la mujer del Pacífico Colombiano.’
§ Museo Rayo Junio de 1.997
Mención Honorífica del Concurso Ediciones Embalaje, con la obra ‘El otro Yo que Si Soy Yo’
§ Colegio Comercial Gabriela Mistral 2.006
‘Reconocimiento por su apoyo incondicional en todo momento a la institución’
§ VII Encuentro Internacional de Narradores Orales ‘Vivan los hombre ellas cuentan’ 2.007
‘En Reconocimiento a su labor literaria’
Ha Participado en:
§ XI Festival Iberoamericano de Teatro
Narradora Oral
§ Festival Internacional de Poesía
‘Buenaventura Tiene la palabra’ [I.V]
§ Casa de la Cultura ‘Raúl Gómez Jattin’ 2.006
Encuentro de Poetas
§ Encuentro de poesía erótica de Buenaventura
‘Susurros de Pasión’ [I.IV]
§ X Encuentro Nacional y III Internacional
Contadores de Historia y Leyendas
Buga - Valle 1.996
§ Feria Internacional del Libro en Bogotá
2.003, 2.004
§ Feria de las Flores Medellín
2.006
§ Feria Artesanal Bogotá
2.006
§ Presidencia de la República-2.006
Consejería Presidencial para la mujer
Encuentro de Escritoras Colombianas en Cartagena de Indias
Cartagena de Indias
Se ha presentado como Conferencista, Poeta y Narradora Oral en:
§ Universidad del Valle
§ ICESI
§ Universidad Javeriana - Cali
§ Universidad Javeriana - Bogotá
§ Universidad Jorge Tadeo Lozano
§ Banco de la República
INVESTIGACIONES DE SU OBRA
§ Rescate Cultural de la Producción Poética Escrita de las mujeres del Pacífico Colombiano en la década de los 90´
Francisca Mosquera- Clementina Múnera. María Melva Martínez de Peña
1.999
Especialización en la Enseñanza de la Literatura
Universidad del Quindío
§ Rasgos de identidad y Fenómenos Lingüísticos presentes en los poemas negros de la escritora Mary Grueso Romero
María Ángela Grueso, Esther Julia Valencia, Olga Guerrero Grueso
2.000
Universidad del Quindío
§ Literatura Infantil, en la obra poética de Mary Grueso Romero
Maritza Torres
Universidad del Quindío
2.005
§ Trabajo de Investigación sobre la poeta Mary Grueso Romero
Universidad del Pacífico
INVESTIGACIONES
§ El agua, como símbolo poético en la obra literaria de Helcias Martán Góngora y Pablo Neruda.
§ Procesos Escriturales y Rasgos de Identidad en la Poesía de Helcias Martán Góngora
§ Personajes que han contribuido con el crecimiento del Pacífico Colombiano.
Agustina fue esclava del en el sector de Tadó, Chocó (1795), poseedora de una gran belleza corporal que enloquecía a cualquier admirador. La permanente codicia machista y lujuriosa del esclavista Miguel Gómez logra seducirla coercitivamente, finalmente queda embarazada. Para un esclavista tener un hijo con una esclava y reconocerlo constituía un escándalo. El amo quiere obligar a la esclava a abortar, pero esta mujer negra rebelde se niega y es torturada por su amo. Agustina procede a demandar al amo ante el juez Álvarez Pino y el gobernador de ese entonces José Michaeli. Estas autoridades, protectoras de los esclavistas, fallaron a favor de Miguel Gómez quien sólo fue amonestado. La negra Agustina en respuesta a la injusticia procedió a quemar varias haciendas y factorías de Pueblo Viejo, hoy Tadó.
AMIR SMITH CORDOBA
Amir Smith Córdoba, nació en Cértegui, antiguo corregimiento del municipio de Tadó, hoy cabecera municipal de Unión Panamericana, en el departamento del Chocó, el 19 de julio de 1948. Sociólogo y Periodista, colaborador de algunas publicaciones nacionales y extranjeras, conferencista nacional e internacional, fundador y director del Centro de Investigaciones para el Desarrollo de la Cultura Negra en Colombia, creador y director del periódico “Presencia Negra”. Fue uno de los pioneros en esta etapa moderna de la lucha por los derechos civiles y políticos de las comunidades afrocolombianas.
Amir, con su desaparición el pasado 13 de agosto de 2003, nos deja un gran vacío, pero también un gran legado en su incansable lucha por los derechos humanos, pero sobre todo, el respeto a la dignidad del pueblo afro en Colombia. Nunca descansó en su tarea incesante de generar conciencia étnica, identidad y compromiso con su pueblo, en combatir el racismo soterrado y anquilosado en el inconsciente, subconsciente y consciente colectivo de la sociedad mestiza, autodenominada blanca, que domina, reproduce y recrea preconceptos racistas de la herencia colonial esclavista que aún subsisten en nuestro país.
En los últimos tiempos, un poco solitario, con el premio de la ingratitud, desconocimiento e intolerancia de sus corraciales lo llevó a una situación de extrema pobreza, pero jamás dejó de conceptuar, analizar, educar y generar conciencia entre propios y extraños. Se le rechazó por aquella herencia de la esclavización doméstica, que no permite que alguien se atreva a remover esquemas mentales de sometimiento, y aún más, que hace que la mayor rivalidad posible sea entre nosotros mismos.
Autor, productor y compilador de varias publicaciones, entre las cuales, podemos destacar: Visión Sociocultural del Negro en Colombia, Cultura Negra y Avasallamiento Cultural -Vida y Obra de Candelario Obeso y el Negro Robles, entre otras.
Hoy, que Amir ha partido antes que nosotros hacia el panteón de los ancestros, no sólo las comunidades afrocolombianas sino el país en general, le debemos un reconocimiento terrenal, por su aporte a la paz y a la construcción y el pensamiento de este país.
BARULE
Esclavo negro que lideró las más grandes insurrecciones en el Chocó durante la colonia (1728), junto a los hermanos Antonio y Mateo Mina. Barule fue proclamado soberano y rey del Palenque de Tadó con más de 120 cimarrones. Logró confederar ahí mismo cerca de 2000 esclavizados procedentes de la zona de los ríos Nóvita y San Juan. Sobre fecha y lugar de nacimiento no se tienen datos,sólo aparece en el censo de esclavos de la provincia del Chocó de 1759.
Sobre la ascendencia africana de Barule existen varias hipótesis: chamba, mandinga, mina, o carabalí, esto por la integración y comunicación que mantuvo con los minas y su tendencia a la rebeldía, propia de estos grupos.
Entre las causas de la insurrección de los esclavos se tuvo que el Estado Libre de Tadó (1715) incrementó el trabajo esclavo, ya de por sí sometido al régimen de hambre y de castigos infrahumanos, violación de las mujeres y desmembramiento familiar. A finales del 1727 los esclavos de una hacienda al frente de Barule, Antonia y Mateo Mina, organizan su cabildo y un día inesperado del mes de noviembre, se inició la acción de guerra. Matan al esclavista y catorce españoles más. Dominado el territorio por los Cimarrones tadoseños, Barule es proclamado REY, el palenque estructuró su propio gobierno y organización militar.
El 18 de Febrero de 1728, se da la batalla entre los cimarrones y el ejército español por la recuperación del territorio, la deficiencia logística y la falta de comunicación entre los cimarrones originó una desventaja, salieron triunfantes los españoles. El diecinueve de Febrero de 1728 Barule y los hermanos Mina son delatados y fusilados por el teniente Tres Palacios Mier. El movimiento de Barule constituyó su pensamiento en el principio de libertad y de dignidad de la comunidad negra.
BENKOS BIOHO Según la historia, nace en la región de Biohó, Guinea Bissau, Africa Occidental. Fue un monarca muy hábil, conocido como el Rey del Arcabuco. Es capturado por el asentista Portugués Pedro Gómez Reynel y vendido como esclavo al Español Alonso del Campo en 1.596 en Cartagena. Es colocado como boga en el río Magdalena, la embarcación donde viaja se hunde y huye. Lo re- capturan vuelve a la boga. Hacia 1.599 escapa nuevamente y se interna en los terrenos cenagosos alejado de Cartagena y organiza un gran ejército, logra dominar todas las montañas de Sierra María en el Departamento de Bolívar. Su sueño era tomarse Cartagena y desde allí regresar al África.
Según testimonios históricos, jamás pudieron dominarlo ni vencerlo. En 1605 Benkos Biohó y el Gobernador de Cartagena, Suazo, establecen un tratado de paz que reconoce la autonomía del Palenque de la Matuna. Una noche de descuido, Benkos es sorprendido por la guardia de la muralla, queda preso y lo descuartizan el 16 de marzo de 1621 en el puerto de Cartagena.
El pueblo habla de los poderes mágicos que utilizó para provecho personal y del pueblo. No daba descanso a su cuerpo, iba y venía por campos y caminos en su activa campaña libertadora, luchaba por el derecho de los africanos y sus descendientes a la vida, la tierra, la cultura, la libertad y la paz.
En los Palenques que gobernaba era maestro de la guerra y de la paz, de la justicia y del trabajo. No descuidó el gobierno ni se dejó arrastrar por propuestas de los gobernantes coloniales que pretendían que dejase las armas contra ellos y las dirigiera contra otros líderes del propio pueblo, traicionando la lucha cimarrona.
CATALINA LUANGO
Mujer Cimarrona del palenque de San Basilio, constituida en un personaje mitológico, cuenta la tradición oral que era una mujer luchadora y protectora de la población. Su obra humanitaria la dedicó a curar los prisioneros africanos. Después de su muerte, comenzó a aparecer en la laguna del Palenque, siendo idolatrada por los palenqueros.
DIEGO LUIS CORDOBA
Nació en Negua, comunidad negra del chocó el 21 de julio de 1.907, y murió en ciudad de México, el 1º de mayo de 1.964. Aprendió las primeras letras en su pueblo natal, continúo hasta el 4º de bachillerato en el Colegio Carrasquilla de Quibdó y se graduó de bachiller en el Colegio San José de los Hermanos Cristianos en Medellín. En la universidad de Antioquia inició sus estudios de Derecho, los concluyó en la Universidad Nacional de Bogotá. Recibió el título de Doctor en Derecho y Ciencias Políticas, el 30 de noviembre de 1932 y se especializó en Ciencias Económicas.
Tuvo el honor de ser el primer abogado chocoano; era estudiante universitario cuando abrazó las ideas socialistas, se vinculó al partido Liberal porque no existía un partido Socialista. En poco tiempo, comenzó a destacarse como líder, orador y defensor de los derechos de los sectores populares y marginados, en especial, de las comunidades negras, las clases obreras y los campesinos.
En 1930 organizó la Juventud Liberal Universitaria, y en 1937 ya era elegido diputado suplente del Doctor Carlos Lleras Restrepo en la Asamblea de Cundinamarca. Fue uno de los socialistas más reconocidos y amados por el pueblo colombiano en su tiempo por su capacidad de liderazgo y su inteligencia.
Entre 1943 y 1947 fue representante a la Cámara, primero por Antioquia, y luego por el Chocó. Fue senador por el Chocó desde la fundación del Departamento en 1947 hasta su muerte.
Diego Luis Córdoba durante toda su vida actuó con grandeza y honradez y concib&ioacute; la política como servicio y entrega en beneficio de la comunidad. Actuó como representante político del Chocó, se convirtió en el más digno vocero y representante de las Comunidades Afrocolombianas, y puso la identidad negra, la de su etnia, como emblema y fuerza en todas sus luchas.
Una de sus grandes preocupaciones fue la conquista del respeto, la independencia y la igualdad política de la persona negra dentro del Chocó y en el país. No aceptaba que el Chocó fuese considerado intendencia y tratado con desprecio por el Gobierno y la población blanca. Concibió un proyecto de vida con dignidad para el pueblo negro, proclamó sus derechos humanos contra el racismo e hizo temblar con su voz y su verdad el Capitolio Nacional. Luchó hasta conquistar una reforma de la Constitución Nacional para crear el Departamento del Chocó y lograr la independencia política frente el colonialismo antioqueño. Uno de los discursos más importantes pronunciados en el Congreso de la República por el Doctor Diego Luis Córdoba fue “Elogio a La Raza Negra”.
Nunca se limitó a una sola rama del saber y vivió estudiando cada día. Su gran personalidad y brillantez intelectual fue resultado de sus estudios como abogado, economista, político, filósofo y lingüista; además del español, su lengua materna, aprendió griego, latín, francés, inglés y alemán; cuando fue sorprendido por la muerte estudiaba el ruso.
En su lucha por un proyecto de vida para el pueblo negro se destaca lo que podrían ser tres de sus mayores realizaciones:
La creación del Departamento del Chocó y su independencia política de Antioquia. Quiso hacer del Chocó la patria libre del pueblo negro dentro del territorio nacional.
El reconocimiento real del derecho a la educación para las personas y las comunidades negras. La educación es la base para la lucha del pueblo negro, para la eliminación del racismo y la conquista de los derechos. Su frase magistral es “por la ignorancia se descienda a la servidumbre; por la educación se asciende a la libertad.
El respeto y enaltecimiento que logró a la presencia, protagonismo, inteligencia y valores de la persona negra y las comunidades afrocolombianas.
JOSE CINECIO MINA
Negro liberto del Cauca, coronel de la guerra de los mil días. Reconocido como hechicero por ser inmune a las balas, llegó a tener cien hombres bajo su mando, organizó y defendió a los terrajeros y campesinos negros de Barragán, Obando, Quintero, Guengue, Sabanetas y otras veredas del Norte del Cauca. Los hombres de Cinecio Mina luchaban movidos por el terror de volver a ser esclavizados y por el dominio de la tierra. Cinecio murió envenenado por el terrateniente Jaime Gómez, después de compartir unas copas para celebrar un nuevo pacto. Tras la muerte de Cinecio, los campesinos continuaron organizándose y crearon la Unión Sindical del Cauca como todo un movimiento agrario.
JOSE PRUDENCIO PADILLA
Militar mulato nacido en Riohacha, departamento de La Guajira (1788-1828). A su regreso de España fue nombrado como mozo de cámara de la Marina Real, y posteriormente Almirante de la Gran Colombia. En la guerra en Trafalgar contra los ingleses fue prisionero durante tres años. En 1811 participó en la revolución de Cartagena. Por su proeza en el combate marino, fue premiado con el grado de Gran Alférez de Fragata de la Marina de la República. El General Simón Bolívar le otorga el grado de Teniente de Navío. El 24 de junio de 1821, Padilla ataca el fuerte de San Felipe de Cartagena y derrota al ejército español. Posteriormente se desplaza a Venezuela y participa en su liberación en la batalla de Maracaibo.
Las contradicciones con el General O’Leary por problemas raciales le ocasionan la cárcel. El 25 de septiembre de 1828 es fusilado en la Plaza Mayor de Bogotá por negarse a apoyar a los bolivarianos. Como contradicción social, el nombre del Almirante José Prudencio Padilla quedó vinculado a una Institución militar que no da oportunidad de participación a las personas negras, una de las instituciones mas racistas del país. Padilla fue uno de los jefes de la sublevación de militares negros contra Bolívar por el incumplir el pacto de liberación de esclavos.
MANUEL SATURIO VALENCIA (1.867-1.907)
Poeta, pedagogo y dirigente popular chocoano, fue el último hombre oficialmente sentenciado a la pena de muerte en Colombia, acusado de incendiario contra los intereses de la sociedad blanca chocoana. Saturio fue autodidacta, profesor de música y cantos en las escuelas; juez y personero municipal considerado como el primer literato negro del Chocó. Por la misma opresión racial, sus obras quedaron inéditas. El fusilamiento de Saturio se efectuó en Quibdó el seis de Mayo de 1907 comandada por la aristocracia blanca de Quibdó.
POLONIA
Cimarrona del ejército de Benkos Biohó. En 1581 organizó en la región de Malambo, cerca de Cartagena, un grupo armado de palenqueras que derrotó al Capitán Pedro Ordóñez Ceballos; le obligaron a pactar la entrega de tierra y la libertad del grupo, integrado por 150 mujeres. Pedro Ordoñez violó el pacto y en la primera oportunidad emboscó a Polonia. Esta mujer cimarrona es el símbolo patrio de la mujer afrodescendiente en la lucha popular.
WIWA
Mujer de Benkos Biohó, reina del palenque de Sierra María, madre de Orika y de Sando. Después de la muerte de Benkos Biohó, sus hijos continuaron los proyectos de libertad y crearon los palenques de San Miguel, Sierra María y San Basilio en el departamento de Bolívar.
Fue el mayor folclorista del pacífico colombiano. El hombre que dio a conocer a través de sus letras a su tierra natal, Buenaventura. Él demostró que el pacífico está lleno de talentos artísticos. Un hombre dedicado a su trabajo y a su familia. Un poeta, un maestro de la música, un dotado de talento.
El músico colombiano Patricio Romano Petronio Álvarez Quintero nació el 1 de octubre de 1914, en la isla de Cascajal, cerca de Buenaventura, puerto del que en vida fue un enamorado y le inspiró su canción más conocida en la actualidad: “Mi Buenaventura“.
Durante su infancia la música se convirtió en su principal medio de expresión, dedicándose a aprender a tocar guitarra antes de cumplir los 20 años de edad. En 1935 creó el conjunto musical “Buenaventura”, y aunque la música del pacífico fue su principal pasión, tuvo que dedicarse a oficios como el de notario y más adelante, como primer maquinista de la locomotora “La Palmera” de los Ferrocarriles Nacionales, hoy conservada como monumento nacional en Cali.
Este interprete de sones, milongas, bambucos y currulaos, murió el 10 de diciembre de 1966 en Cali, a los cincuenta y dos años. En su honor se le dio el nombre al Festival de Música del Pacifico “Petronio Álvarez“, que se celebra anualmente en la ciudad de Cali.
Algunas de sus más reconocidas canciones con ritmo pacífico son: “Adiós a Colombia“, “El Cauca“, “Viendo Correr“, “Bome“, “Adiós al Puerto“, “Roberto Cuero“, “Cali, ciudad sultana” y el currulao “Mi Buenaventura“, que después de la primera grabación con Tito Cortés y Los Trovadores de Barú se popularizó en muchas otras voces y llegó a ser conocido como Himno de Buenaventura.
Nacido en Camarones Guajira, el 24 de Octubre de 1849, lo cual significa que por estos días se conmemora el aniversario número 156 de su natalicio. El negro Robles tuvo una carrera pública llena de éxitos, después de haberse graduado en jurisprudencia en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario: diputado y presidente del Magdalena, ministro, director nacional del liberalismo, solitario congresista de su partido -elegido por Antioquia- en 1892 y 1894. Enseñó leyes, escribió en periódicos, publicó libros y fue rector de la Universidad Republicana.
Una vida rica que se truncó joven, antes de cumplir 50 años”. El hecho sucede un día cualquiera del siglo XIX. El escenario es el lugar de sesiones de la Cámara de Representantes en Bogotá. Los protagonistas son Luis Antonio Robles y otro parlamentario. Este último, influenciado por su lamentable racismo, ve entrar a Robles y grita: “¡Se ha oscurecido el recinto!” El guajiro, verdadero maestro de la réplica y la oratoria, le responde: “Yo no tengo la culpa de ser negro: la noche imprimió su manto sobre mi epidermis. Pero aún blanquean los huesos de mis antepasados en las bóvedas de Cartagena, por darle la libertad a muchos blancos de conciencia negra, como usted. “
El 18 de octubre de 1.899 se inició la Guerra de los Mil Días, uno de los capítulos más tristes y sangrientos de la violenta historia colombiana. Veintiséis días antes, el 22 de septiembre del mismo año, había muerto a temprana edad Luis Antonio Robles Suárez, a quien los registros históricos recuerdan mejor como “El Negro’ Robles”.
Robles fue un político brillante, de los que no le creían a Maquiavelo, abogado ilustre, patriota a toda prueba, académico prestigioso, orador portentoso y, en resumidas cuentas, un hombre dedicado con fe de carbonero a la defensa de sus valores y principios, costara lo que costara.
“El Negro” se graduó como abogado en el Colegio Mayor del Rosario en 1.872 y cuatro años más tarde, es decir, en 1876, a la edad de 27 años fue elegido representante a la cámara. Fue un destacado estratega político un orador que hacía temblar hasta los cimientos de los auditorios en donde se presentaba y un académico consagrado.
Desempeñó cargos importantes como Director de Instrucción Pública del Estado Soberano del Magdalena; Secretario del tesoro (equivalente a ministro de hacienda) durante la presidencia de Aquiles Parra; presidente del Magdalena en 1.878; comisario de la Guajira en 1.884; representante a la cámara por Antioquia en 1.892, durante la presidencia de Rafael Núñez y la vicepresidencia de Miguel Antonio Caro, período especialmente duro en el que debe afrontar la adversidad de ser el único negro y el único liberal durante ese período constitucional ( cierto, era una adversidad, peor aún un estigma, multiplicado por dos).
De su faceta como académico debe destacarse que fue el rector fundador de la Universidad Republicana (hoy Universidad Libre), y director de la Universidad Central de Managua en Nicaragua (1.895), durante el tiempo en que estuvo exiliado en Centroamérica.
Afirmando que los pueblos indígenas son iguales a todos los demás pueblos y reconociendo al mismo tiempo el derecho de todos los pueblos a ser diferentes, a considerarse a sí mismos diferentes y a ser respetados como tales “Todos Los AfroColombianos pueden dejar una huella en la historia, cumpliendo y fortaleciendo la identidad de los pueblos Afro en el país, podemos hacer historia, sólo se debe luchar por lo que queremos”.
La ministra de cultura, nacida en Bogotá, proviene de una familia de Santander de Quilichao, localidad del departamento suroccidental del Cauca con una población predominantemente indígena que comparte con algunas comunidades negras.
“Soy una (…) afrocolombiana que nació aquí en Bogotá, pero que tiene sus raíces en el norte del Cauca”, dijo Moreno, quien se graduó como ingeniera industrial en la Universidad Autónoma de Colombia, de la que en la actualidad es profesora.
La agencia oficial dijo que ella también hizo una maestría en la Universidad inglesa de Cambridge y un diplomado en lengua y cultura italiana en el Instituto Italiano de Cultura.
Además del español y el italiano, la ministra designada domina el inglés y el francés, agregó la misma fuente, e indicó que también se desempeña como consultora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y las universidades de los Andes, en Bogotá, y del Pacífico, en Cali.
La ingeniera ha trabajado con la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) en Ginebra y ha sido consultora de la Dirección de Etnias del Ministerio del Interior y de Justicia, lo mismo que de asociaciones comunitarias del Cauca.
“Mi abuela decía que si uno sueña en grande tiene cosas grandes y si sueña en pequeño tiene en pequeño”, recuerda Paula Marcela Moreno Zapata, ministra de cultura de Colombia. Esta lección de vida la aplica a su diario quehacer esta mujer joven que ha asumido sus altas responsabilidades, convencida de que Colombia tiene en su diversidad su mayor fortaleza.
“La cultura es la vida, es la base del espíritu y de la nación. Toda la vida he sido apasionada por la música y por la literatura y nunca he seguido el camino tradicional de un ingeniero industrial porque siempre he estado interesada en temas de desarrollo. La cultura es algo abierto, en la que los individuos pueden encontrarse a sí mismos”, subraya Moreno Zapata, una ministra joven que adora la marimba -el piano de la selva-, y también el sonido de las gaitas: “los escucho y siento en el corazón como si me transportara a otros mundos.” Entre sus modelos en la vida ocupa un lugar prioritario el líder afroamericano, asesinado en abril de 1968, Martin Luther King. Según dice su mensaje era “nunca dividir ni segregar sino atraer al otro, persuadirlo, reconocerlo, no entrar en confrontación con el otro. Cuando se tiene responsabilidades hay que nutrir el alma.”
‘La Negra Grande’ recibe la orden al Gran Mérito Cultural.
En el marco del lanzamiento de la ‘Campaña de Diversidad’ del Ministerio de Cultura, la ministra Paula Marcela Moreno Zapata rindió un merecido homenaje a Leonor González Mina, mejor conocida como la ‘Negra Grande’, quien este año cumple 53 años de vida artística.
A sus 75 años, la ‘Negra Grande de Colombia’ la primera artista afrocolombiana que logró incursionar en el mundo del espectáculo musical en 1956, recibió la ‘Gran Orden al Mérito Cultural’ en la Biblioteca Nacional de Colombia. Este reconocimiento lo han recibido artistas de la talla de Fanny Mikey, Enrique Grau (q.e.p.d.), y el maestro Jorge Villamil.
“Me lancé a conquistar el ambiente artístico colombiano y no fue fácil. Me discriminaron, pero luché y me vendí como una pantera, y ahora tengo una gran satisfacción por el deber cumplido”, afirmó la cantante. Actualmente, la `Negra Grande’ de Colombia dicta clases de música y canto en la escuela pública ‘Antonio Robles’, ubicada en el municipio de Robles (Valle del Cauca), donde vive desde hace más de cuatro años.
“Leonor González Mina es un símbolo nacional. Su destacado talento artístico y su compromiso con la realidad social del país la convierten en una artista integral al servicio de un proyecto de Nación”, afirmó la ministra Moreno Zapata. Según Iván Benavides, productor artístico del Gran Concierto Nacional 2009, “el gran mérito de la ‘Negra Grande’ de Colombia es que es una de las pioneras en la divulgación de la música del Pacífico a nivel nacional e internacional”.
Mezcla musical
Leonor González Mina nació en 1934 en Robles (Valle del Cauca). Durante su carrera artística ha interpretado desde boleros, pasillos y bambucos, hasta lo mejor de la música del Caribe y el Pacífico colombiano.
Grabó su primer trabajo musical ‘Cantos de mi tierra y de mi casa’ luego de haber estado de gira por la Unión Soviética con el grupo de Delia Zapata. Se hizo famosa con las interpretaciones ‘Yo me llamo cumbia’, ‘A la mina’ y ‘Navidad negra’. Tiempo después incursionó en la actuación y en la política, desde donde abanderó la lucha por los derechos de la comunidad afrodescendiente. “Hay una puerta que se está abriendo. Ahora los afros ya somos un grupo unido, que lucha por hacer presencia en un país rico y diverso culturalmente”.
Reflexión de La Negra Grande de Colombia, con la vista puesta en nuestro futuro global: “Cuándo será que nos vamos a despojar de nuestros egoísmos, de nuestros odios, de nuestros rencores, y cuándo vamos a empezar a acordarnos de la armonía y la tranquilidad que merecen nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos”.
He ahí su canto desgarrado, porque ella canta con el alma abierta, canta como una negra…
Por eso canto como escribe el maestro José Barros: “Violencia, maldita violencia, por qué no permites que reine la paz, que reine el amor, que puedan los niños dormir en sus cunas, sonriendo de amor”.
Leonor González Mina, más conocida como ‘La Negra Grande de Colombia’, cumplió 50 años de vida artística en 2006. Nacida en 1934 en Robles (Valle), ha dedicado bastante más de la mitad de sus 74 años al canto: exactamente 56 y medio. Con su voz ha interpretado desde boleros, pasillos y bambucos, hasta lo mejor de la música del Caribe y el Pacífico colombianos.
Leonor González Mina fue la primera mujer que internacionalizó y grabó en discos la música del Pacífico. Además, “La Negra Grande de Colombia”, tiene el mérito de haber sido la primera mujer llamada por el sello Sonolux a grabar repertorio del Pacífico. En menos de diez años grabó cinco LP: “Tambores en la noche”, “Cantos de mi tierra y de mi raza“, serie de 3 LP, y “Éxitos bailables al estilo de la Negra Grande”.
Aqui mezcla cumbias y bambucos con valses en versiones encantadoras. Como “rareza” incluye una milonga de Hector Negro y Osvaldo Avena, “de aquellos dos” Y va de bonus un disco single de la misma epoca: La mecedora y el seresese. Digitalizado hace bastante tiempo por “losquenoseconsiguen” y recién ahora puesto en el blog.
Su historia musical comenzó cuando tenía 18 años. A esa edad decidió marcharse de su casa sin avisar. El sueño de convertirse en cantante se hizo realidad. A los seis meses ya estaba en la Unión Soviética con el grupo de Delia Zapata.
Al llegar a Colombia grabó su primer disco titulado ‘Cantos de mi tierra y de mi casa’. Después se hizo famosa con sus interpretaciones ‘Yo me llamo cumbia’ y ‘A la mina’. En sus 52 años de vida artística cara al público ha grabado más de 30 discos.
Pero ‘La Negra’ no sólo se quiso quedar con la música. También incursionó en la actuación y en la política. Hoy a sus 74 años, se siente satisfecha de haberle dedicado tanto tiempo de su vida al arte colombiano. Ahora lucha por sacar adelante una obra social que realiza por Robles, el pueblo que la vio nacer.Fuente: Leonor González Mina y sus 50 años como artista
Archivo de Actualidad de Música, Abril de 2006 (fechas adaptadas para esta publicación en 2009).
Leonor González Mina. El alma de la Negra Grande de Colombia
por Ricardo Rondón, Periodista colombiano. Editor de Cultura y espectáculos del diario El Espacio, de Bogotá redaccion@argenpress.info
En la soledad de su refugio del norte de Bogotá, Leonor González Mina, la popular ‘Negra Grande de Colombia’, lee, pinta, borda, teje, riega sus matas, cocina y piensa. Piensa mucho…
Ahora mismo está hilvanando su propia filosofía, producto de una vida fecunda y provechosa de 70 años en su papel de actriz, de cantante, de folclorista, de embajadora ante el mundo, de madre ejemplar, de negra, cuando dice que ha sentido los azotes de la segregación. No obstante, a sus 70, Leonor sigue rompiéndose el alma.
Le ha dado varias veces la vuelta al mundo llevando su canto y su folclore a través de su poderosa y a la vez desgarradora voz. Durante 15 años consecutivos recorrió palmo a palmo las naciones de la Unión Soviética. Ha grabado más de 30 discos. Ha cantado por igual boleros, pasillos, bambucos, todo el folclore del Pacífico y del Caribe, y hasta música llanera.
‘Llevo la módica suma de 45 años en el mundo artístico. Y este año cumplí los 70 de estar dando brega’, dice la querida Negra, que es al tiempo sensibilidad y fortaleza, lucha y emoción, alegría y dolor de patria.
Ha grabado cualquier cantidad de seriados, dramatizados, telenovelas. Como si fuera ayer recuerda uno de los papeles más entrañables de su periplo escénico: el de Hipólita, la nana del Libertador en Bolívar, el hombre de las dificultades, dirigida por Jorge Alí Triana y protagonizada por el desaparecido Pedro Montoya: ‘a mí me dio muy duro la muerte de Pedrito’.
Ha filmado a las órdenes de ese monstruo de la cinematografía italiana llamado Bernardo Bertolucci. Ha trabajado al lado de Trinity, de Bud Spencer y de Franco Nero. Nos ha dejado personajes imborrables en la memoria como Zenobia, en Azúcar, bajo la batuta de Carlos Mayolo, una de las series mejor logradas y significativas de la televisión.
Sabe qué es levantar un auditorio en China, en la India, en el Japón, en Madrid, en París y en Londres, y la nostalgia le hace soltar una lágrima cuando recuerda aquel disco con el que nació como artista: Cantos de mi tierra y de mi raza, con esos temas que le abrieron las puertas del éxito y la popularidad: El Tío Guachapecito, Angelitos Negros, El rey del Río, en tiempo de ‘aguabajo’ (ritmo tradicional chocoano) y plegarias orales del Atrato.
Solo se casó una vez. El matrimonio le duró 19 años y juró que nunca más se volvería a casar, con la siguiente sentencia: ‘Aquí en esta casa no se vuelven a colgar ni calzoncillos ni medias que no sean de mis hijos’. Y lo cumplió al pie de la letra.
Y siguió rompiéndose el alma levantando a sus muchachos: Juan Camilo, administrador de empresas, y Candelario, genio de la música, que falleció absurdamente hace siete años en Italia, en un viaje de Milano a Torino, víctima de un aneurisma, en la plenitud de su juventud (apenas tenía 34 años), cuando se disponía a hacer uno de los trabajos cruciales de su carrera: modernizar la música de las películas de Federico Fellini.
A Leonor, ese fatídico episodio la marcó para siempre: ‘Sentí que se me escapó el alma, que lo había perdido todo. Ha sido la tragedia más grande de mi vida’.
Por eso a veces entra en unas tristezas y aislamientos profundos, de los que sólo la saca la tierna sonrisa de su nieta Juana.
Muchos creen que Leonor es chocoana, pero no. Nació en Robles, jurisdicción del municipio de Jamundí, en el Valle del Cauca, la misma tierra que años después viera nacer un prodigio de futbolista: el negro Viáfara.
A contracorriente y librando más de una batalla, llegó a los estrados del poder como Representante a la Cámara por la circunscripción de Bogotá, en el período pasado. ‘Más de uno intentó bajar a la negra del púlpito, pero no pudieron’.
A sus 70 años todavía se quiebra el espinazo en los escenarios y en los sets de grabación. En abril fue conmovedora su presentación en el concierto de despedida de Chavela Vargas, con Diego El Cigala y Sara Baras.
Hace poco terminó las grabaciones de Un ángel llamado Azul, donde encarnó a Nieves, y está preparando su nuevo álbum que piensa lanzar a finales de este año.
¡Dios, mío!, y uno se pregunta, ¿de dónde tanto vigor, energía y fe en la vida? Porque eso es la ‘Negra Grande de Colombia’: un monumento a la vida, a la sensibilidad y a la creación.
-¿No se cansa usted Leonor de romperse el alma?
-No me canso, para nada. Solamente se romperá el día en que mi alma abandone mi cuerpo.
-Porque usted ha sido una guerrera de muchas batallas…
-Sí, he sido una guerrera realmente como usted dice, y me lo demostré cuando trataron de sacarme injustamente del Congreso en dos ocasiones. Pero di la batalla y no pudieron. Y seguiré en la lucha.
-¿De dónde ese espíritu combativo?
-De mi mamá, que se llamaba como yo. En la época horrible de la violencia entraron a la casa, mataron un hermano y le cayó a los pies a mi mamá, y ella enloquecida se lanzó contra el asesino y le quitó el rifle. Decía mi papá que si ella hubiera sabido utilizar el rifle, ni él hubiera quedado vivo en ese momento. Leonor fue una mujer supremamente luchadora’.
-Usted heredó ese temperamento, pero también la sensibilidad, porque en medio de su dureza también es una mujer muy tierna.
-Es cierto, me conmuevo con nada. Lloro con el dolor de la gente. Casi no veo ni los noticieros porque me producen mucha angustia. Lloro porque sí y porque no. No sé de donde me salen tantas lágrimas. Y cada día me pregunto: Dios mío, ¿hasta cuando?.
-¿Hasta cuándo qué, Leonor?
-Cuándo será que nos vamos a despojar de nuestros egoísmos, de nuestros odios, de nuestros rencores, y cuándo vamos a empezar a acordarnos de la armonía y la tranquilidad que merecen nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.
-He ahí su canto desgarrado, porque usted canta con el alma abierta, canta como una negra…
-Por eso canto como escribe el maestro José Barros: ‘Violencia, maldita violencia, por qué no permites que reine la paz, que reine el amor, que puedan los niños dormir en sus cunas, sonriendo de amor”.
-Usted es de las que llora cantando…
-Sí, para mí cantar es una declaración de amor; me lo tomo muy a pecho, lo siento, lo vivo, y por eso lo lloro.
-¿Cuál es la canción qué más se parece a su vida?
-En diferentes etapas, hay varias que ligan con mi vida, por ejemplo: A la mina no voy, porque la compuso mi ex marido y estuvo mucho tiempo ligada a mi vida. Y también Angelitos negros, que es un tema absolutamente hermoso.
-¿Hay algo de su banco genético en las selvas del Atrato?
-No. Yo soy bien valluna, olorosa a caña, y con una gran nostalgia y dolor de la Costa del Pacífico’.
-¿Qué es ser negra, Leonor?
-Es un compromiso muy grande, porque con toda la segregación tapada que hay en este país, y que la he sentido, me toca cada día demostrarle a la gente el potencial que hay en mí, tanto como artista, como mujer y como ser humano que tiene dolor de patria.
-Fuera del arte, de sus hijos, de su canto, de su adorada nieta, ¿qué más puede redimir tanto sufrimiento?
-La soledad y la tranquilidad de conciencia, esa paz interior que no tiene precio. Esa felicidad de saber que he cumplido sin engañar a la gente, y que me he cumplido a mí misma.
-¿Por qué no se volvió a casar, Leonor?
-La verdad quedé muy cansada, con muchos miedos, con muchos traumas; tampoco voy a decir que no he tenido ilusiones, porque alma de Sor Teresa de Calcuta no tengo. Soy mujer y como mujer también he vibrado.
-¿Y hoy con qué ojos ve a los hombres?
-Mi hijo me dice que a mí qué me pasa, y la verdad es que he entrado como en indiferencia, y como que tengo otras cosas en qué pensar.
-Eso se llama sabiduría, Leonor, eso quiere decir que usted está alimentando con lo que ha vivido y con los años, su propia filosofía…
-Es la mejor escuela. Es el resultado de tantas vivencias, donde he podido aprender a seleccionar hasta los amigos.
-¿De qué más se ha desprendido?
-De lo único que no me he desprendido es del amor a mis hijos, a mi nieta, a mi familia, y a mis amigos.
-¿Qué se siente al tener 70 años?
-Sabe, el día que cumplí 70 años no quería que nadie me llamara, y entonces ese día fue cuando más llamadas recibí; cuando más publicaciones hicieron. Yo quería tener la cabeza debajo de almohada. Yo decía: ‘Leonor, ¿70 años? Te estás acercando mucho, mucho a chupar gladiolos’.
-Pero no los demuestra…
-A pesar de los dolores y los sufrimientos que he tenido, yo digo, ‘¡Eh!, Leonor, adelante, tú puedes”.
-Déjeme decirle que usted todavía levanta más de un suspiro…
-¡Ay Dios mío!, imagínese, eso sería como volver al kínder (escuela primaria) y tengo mucha pereza.
-¿De vez en cuándo se toma un traguito?
-Eso sí. Pero en estos momentos no puedo porque estoy en tratamiento. Sufrí una diverticulitis y afortunadamente mi médico bioenergético me salvó del apuro, y de una operación. Pero, sí, me tomo mis traguitos: un buen vino tinto de vez en cuando, me anima.
-¿Por qué se resiste a no estar acompañada?
-Porque me encanta la soledad, me fascina el silencio, y porque vivir con alguien no deja de ser tormentoso. Yo leo, escucho música, pinto, bordo, tejo, hago mi comida, y pienso; pienso mucho.
-¿Con qué bolero le gustaría que la despidieran para abordar la nave definitiva?
-No sería un bolero sino muchos currulaos y música guasca; mire esta vaina tan complicada: a mí la música guasca me enseñaron a escucharla en Medellín un grupo de profesores de la Universidad de Antioquia. Y se me metió en el alma
-¿Qué idea tiene de Dios, Leonor?
-¡Ay!, es que ese Señor sí es un todopoderoso. Nos aguanta todo, con todas nuestras bondades y nuestras miserias humanas. Como dicen los muchachos de ahora: ‘ese Señor es un bacán’.
Publicado en Argenpress 30/09/2004 y en el último número del Portal del CaribeCaribenet.info, portal sin nuevas publicaciones desde octubre de 2006.
La ex señorita Colombia, Vanessa Alexandra Mendoza.
la ex virreina y ex Miss Internacional, Yeimy Paola Vargas.
la modelo Claudia Lozano muestran su faceta caritativa.
Vanessa Alexandra Mendoza conoció una leyenda en la que si alguien le contaba un sueño a una mariposa, ella se lo contaría al gran espíritu que todo lo ve y todo lo oye, lo llevaría al cielo y luego se cumpliría.
Vanessa les ha contado muchos sueños a las mariposas y hasta ahora ha cumplido algunos, le faltan muchos, y por eso ese animal es el símbolo de la fundación que lleva su nombre y que refuerza con el eslogan ‘Sueños que se hacen realidad’.
Lleva cuatro años trabajando en la fundación que nació después de que terminó su reinado. “Nació con el apoyo del concurso nacional de belleza para darle continuidad a lo que había trabajado en mi pueblo, Unguía, y aproveché que había conocido personas del gobierno para que ayudarán con problemas con los que yo crecí. Ahora hay luz y está en proceso el acueducto”, dice Vanessa.
Al comienzo, esas necesidades ocuparon su cabeza pero también encontró que había que trabajar en otros campos prioritarios, como la salud, la educación y la recreación. Los índices la convencieron: el 18 por ciento de los 400 mil habitantes del Chocó es analfabeta. “Un pueblo sumido en la ignorancia no sale adelante”, dice.
Resultados tangibles
Para esto, Vanessa ha abierto puertas en empresas como Exxon Mobil, Aires, Arturo Calle, Samsung y la Dirección Nacional de Estupefacientes, que le han dado recursos y en el caso de esta última, les presta la lancha para llegar hasta Unguía, pues la única vía de acceso es por el río.
Además ha vinculado a su familia y una de sus aliadas en el pueblo es su hermana, enfermera del hospital. Vanessa trata de ir al menos cada dos meses y siempre llega con las manos llenas.
Gracias a su gestión hay resultados: se han operado 40 niños con labio leporino y paladar hendido, algunos casos de otras enfermedades más complejas han sido tratados en Bogotá, realiza brigadas de salud y ha desarrollado el programa ‘Semillitas de paz’, para niños víctimas de la violencia, que consiste en darles apoyo sicológico para que se integren de nuevo al sistema escolar. Se han atendido unos cien niños y aunque Unguía concentra su trabajo, la fundación ha cubierto municipios vecinos.
Después de la escandalosa situación de los niños muertos por desnutrición en marzo pasado, la fundación recibió la administración de varios hogares comunitarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, que atiende 400 niños, hijos de madres cabeza de hogar. La cifra es pequeña pero es también una manera de comenzar a cubrir una población de 18 mil niños (de un total de 24 mil) que están en edad escolar en el Chocó. “Hay seis mil sin atención educativa”, agrega Vanessa.
Pero la ex reina sabe que con el tiempo no podrá cubrir todos los campos que quisiera y por eso espera que las autoridades y la población adquieran conciencia en los planes que Chocó necesita. “Si no hay educación las madres tienen más hijos”, afirma, y se siente privilegiada en medio de tantas necesidades de su tierra y porque le abren las puertas, aunque cristalizar una ayuda no es tan fácil después. “No es una constante en el país y por eso siempre hay que hacer algo”, concluye.
Claudia Lozano y ‘Chocó Vive’
La modelo es paisa de sangre chocoana, toda su familia es de allá. Pero, como dicen, la raza jala, y por eso desde hace dos años Claudia está vinculada a la ‘Fundación Chocó Vive’, que se encarga de darles apoyo escolar a niños de Quibdó.
Claudia aclara que su misión no es tan avanzada como la de Vanessa Alexandra Mendoza, que tiene su propia fundación, pero quiere comenzar dando un aporte pequeño, llevando regalos y haciendo presencia cuando se lo piden. “En diciembre se hizo una noche especial con los niños y la idea es repetirla”, dice.
Como una de las mujeres negras más famosas del país, Claudia quiere apoyar la nueva campaña de Vanessa, pues sabe que cualquier ayuda en el Chocó es importante pues mucha gente tiene problemas y espera en un futuro poder conseguir apoyo para la fundación. “Pero por ahora hago todo lo que pueda con tal de ver a un niño feliz”, agrega Claudia Lozano.
La belleza ayuda: Yeimi Paola Vargas
Desde su infancia en Cartagena, la ex virreina nacional y ex Miss Internacional veía las necesidades de la población, recogía ropa en su barrio y se la cambiaba a las personas por plantas, para luego llevarla a personas necesitadas.
Cuando fue reina las actividades se multiplicaron y Yeimy ha aprendido que la belleza no solo puede ayudar sino que abre puertas para conseguir recursos. “Hay que tocar muchas puertas”, dice, y por eso cree que enfocarse en la ayuda será una de sus prioridades. “Hay que aprovechar ideas, aplicarlas de diferente manera, como las camisetas autografiadas de los jugadores, seguir ejemplos así”, agrega, y aunque sabe que en el Chocó hay más pobreza, no se desvincula de su ciudad y sigue trabajando en fundaciones que conoció cuando fue reina.
Por ahora se encarga de conseguir los fondos para becar a tres niños de la Fundación Aluna, dos de los cuales son de su barrio en Cartagena. Pero Yeimy quiere ampliar su ayuda y oye todo el tiempo propuestas que espera desarrollar, para no quedarse de brazos cruzados. “A veces le pido a Dios ganarme el baloto para no pedir plata y ayudar a los demás”, cuenta. Y mientras eso pasa, Yeimy sigue trabajando.
Sol benéfico
El Chocó tendrá otro color gracias a la campaña emprendida por Wella Professionals, llamada ‘African Sun ilumina la vida de los niños afrocolombianos’ y que tiene como protagonistas a estas tres bellezas de ébano.
Es llamado el primer gran poeta negro en la historia Colombiana sin duda es Calendario Obeso, nacido en Mompox el 12 de enero de 1849 y muerto “por su propia mano” el 3 de julio de 1884. Hijo natural del hacendado Eugenio María Obeso, abogado liberal, y de la lavandera negra María de la Cruz Hernández. El padre se ocupó de su educación, lo matriculó en el Colegio Pinillos de Mompox, después entró como becario en el Colegio que fundó Tomás Cipriano de Mosquera en Bogotá. Más tarde ingresó en la Facultad de Ingeniería y la de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional. Aspiró sin éxito al amor de varias mujeres, obtuvo más bien desengaños y lances desagradables. Sobrevivía gracias a traducciones literarias y oficios diversos. Mosquera, presidente de la República de Colombia de esa época, lo auspició y le brindó su amistad personal, cuando ya sus cualidades como traductor y literato eran notorias; se le otorgó también un Consulado en Tours (Francia), que desempeñó de forma efímera.
Sobresaliente poeta dialectal, Polémico y rebelde, no se ajustaba a las normas sociales que dictaba el conservadurismo de cuño católico. Describió a la mujer como un ser independiente y con voz propia. Como poeta, escogió expresarse en el lenguaje de los campesinos humildes de orillas del Magdalena, muchos de ellos con raíces africanas. En sus poemas, hace gala de un estilo romántico (identificación del poeta con la naturaleza; nostalgias de amores perdidos; idealizaciones…). Su lenguaje es dialectal; su temática es de orden naturalista y pastoral. fue novelista, dramaturgo y catedrático. Políglota y polígrafo, tradujo al español a Shakespeare, Musset, Víctor Hugo y a Tennyson. La colección Cantos populares de mi tierra, publicada por primera vez en 1950, recoge toda su obra en verso, escrita en un intento de figuración de lengua dialectal, tal como la oyó entre los campesinos de las riberas del Magdalena.
fue siempre polémico. Porque no se acomodaba a las estrechas normas católicas y conservadoras impuestas en Colombia en el siglo XIX; porque describió a la mujer como un ser independiente y con voz; porque era afro y escribía en el lenguaje de su pueblo negro.” Nunca lo abandonaron el amor por las mujeres y la pobreza, y se dice que al suicidio lo empujó la discriminación imperante en la época. Sólo a partir de 1950, cuando la colección Cantos populares de mi tierra publicó su obra poética completa, se empezó a apreciar en todo lo que vale su poesía.
GRABADO DE RODRÍGUEZ, SOBRE UN DIBUJO DE URDANETA. TOMADO DE LA EDICIÓN FACSIMILAR DE EL PAPEL PERIÓDICO ILUSTRADO, EDITADA POR CARVAJAL Y COMPAÑÍA.