Nace en Ríohacha (Colombia) el 19 de Marzo de 1778. Muere en Bogotá, el 22 de Octubre de 1832. Oficial (General de División) al servicio de Venezuela y Colombia en la armada durante la Guerra de Independencia. Fueron sus padres Andrés Padilla, constructor de embarcaciones menores, y Lucía López. hija única del matrimonio constituido por Casimiro López y Florentina Lúquez. Fue el mayor de cinco hermanos: Francisco Javier, José Antonio, María Ignacia y Magdalena. Francisco Javier, capitán de navío, acompañó a su hermano José Prudencio hasta el último momento de su vida en Bogotá; fue condecorado con la Estrella de los Libertadores de Venezuela, en febrero de 1824; participó en la guerra civil de 1841 a favor de los rebeldes. José Antonio, contraalmirante, se distinguió en el asedio de Cartagena en 1821; sufrió heridas en el asalto de la noche de San Juan; en 1828 tuvo que huir de la patria y refugiarse en Perú y Chile; en 1832 regresó y se alistó de nuevo al servicio de la República; participó en la rebelión federal de 1841 al lado del general José María Obando y murió en la batalla de Cispatá, el 15 de diciembre del mismo año. Magdalena asumió valientemente la defensa de su hermano cuando todos los amigos de éste trataban de eludir la responsabilidad en los sucesos acaecidos en Cartagena en 1828. Comenzó su vida como marino en el servicio doméstico de las embarcaciones mercantes en su puerto natal y a los 14 años de edad ya figuraba como mozo de cámara en la Real Española del Nuevo Reino de Granada; el 21 de octubre de 1805 recibió su bautismo de fuego en la batalla naval de Trafalgar, durante la cual fue hecho prisionero por los Ingleses. En 1808, tras su liberación pasó a España, donde recibió el nombramiento de contramaestre del arsenal de Cartagena de Indias.
ALMIRANTE JOSÉ PRUDENCIO PADILLA
– 9 junio 2010Posted in: Historia, personajes
Un Almirante Afrodecendiente
Nace en Ríohacha (Colombia) el 19 de Marzo de 1778. Muere en Bogotá, el 22 de Octubre de 1832. Oficial (General de División) al servicio de Venezuela y Colombia en la armada durante la Guerra de Independencia. Fueron sus padres Andrés Padilla, constructor de embarcaciones menores, y Lucía López. hija única del matrimonio constituido por Casimiro López y Florentina Lúquez. Fue el mayor de cinco hermanos: Francisco Javier, José Antonio, María Ignacia y Magdalena. Francisco Javier, capitán de navío, acompañó a su hermano José Prudencio hasta el último momento de su vida en Bogotá; fue condecorado con la Estrella de los Libertadores de Venezuela, en febrero de 1824; participó en la guerra civil de 1841 a favor de los rebeldes. José Antonio, contraalmirante, se distinguió en el asedio de Cartagena en 1821; sufrió heridas en el asalto de la noche de San Juan; en 1828 tuvo que huir de la patria y refugiarse en Perú y Chile; en 1832 regresó y se alistó de nuevo al servicio de la República; participó en la rebelión federal de 1841 al lado del general José María Obando y murió en la batalla de Cispatá, el 15 de diciembre del mismo año. Magdalena asumió valientemente la defensa de su hermano cuando todos los amigos de éste trataban de eludir la responsabilidad en los sucesos acaecidos en Cartagena en 1828. Comenzó su vida como marino en el servicio doméstico de las embarcaciones mercantes en su puerto natal y a los 14 años de edad ya figuraba como mozo de cámara en la Real Española del Nuevo Reino de Granada; el 21 de octubre de 1805 recibió su bautismo de fuego en la batalla naval de Trafalgar, durante la cual fue hecho prisionero por los Ingleses. En 1808, tras su liberación pasó a España, donde recibió el nombramiento de contramaestre del arsenal de Cartagena de Indias.
El 11 de abril de 1811 tomó parte en el pronunciamiento del pueblo de Jetsemaní, que se solidarizó con la ciudad de Cartagena en la proclamación que hizo de su independencia absoluta de Cundinamarca y en consecuencia, con desconocimiento de la autoridad de la metrópoli.
En 1814 concurrió a la acción naval de Tolú y apresó una corbeta de guerra realista con 170 tripulantes que condujo a Panamá, aunque la expresada nave estaba mejor artillada que la que él comandaba, no pudo resistir el ataque y se rindió. En reconocimiento a esta acción, el gobierno Granadino premió a Padilla con el ascenso a Alférez de fragata.
En 1815 sirvió bajo las ordenes de Simón Bolívar cuando éste se dirigía a Bogotá a libertar a Santa Marta; luego, sitiada Cartagena por el ejército del General Pablo Morillo, defendió sus murallas hasta que fue imposible sostenerse, y con uno de los buques republicanos, fue uno de los primeros en romper la línea de la escuadra realista que impedía la salida de los sitiados. Luego se dirigió a Jamaica, y como capitán de navío, se reunió con Bolívar en Haití para acompañarlo en la expedición que zarpó de Los Cayos de San Luis el 31 de Marzo de 1816, en la victoria naval de Los Frailes (2 de mayo) y en el desembarco de Carúpano (Venezuela) (1 de junio), ascendido a
Capitán de fragata y a la comandancia en jefe de las fuerzas sutiles del Orinoco, efectuó importantes incursiones sobre la provincia de Cumaná (Venezuela). En 1819 participó en la campaña de Casanare en la que tuvo a su cargo el transporte de tropas y material de guerra como segundo al mando del almirante Luis Brión se halló el 12 de marzo de 1820 en la toma de Río Hacha y luego en las acciones de Laguna Salada, Pueblo Viejo, Tenerife, La Barra, Ciénaga de Santa Marta y San Juan. Nombrado Comandante en jefe de las fuerzas sutiles de la República, ocupó la bahía de Cartagena y apresó varios buques Españoles.
El 19 de abril de 1823 fue ascendido a general de brigada de la Armada Colombiana, en esta oportunidad fue investido con los cargos de Comandante general del Tercer Departamento de Marina y de la Escuadra de Operaciones contra el Zulia, con la que realizó una brillante labor que culminó el 24 de julio de 1823 en la batalla naval del lago de Maracaibo, en la que fue derrotada la escuadra Española, y que derivó en la capitulación del Mariscal de campo Francisco Tomás Morales el 3 de agosto siguiente.
El 24 de Noviembre de 1826 recibió el ascenso a General de división, sin embargo, a comienzos de 1828 Padilla se ve envuelto en un acto de indisciplina en el que estaban comprometidos varios oficiales en Cartagena. Reducido a prisión fue enviado a Bogotá y encarcelado allí, el 26 de mayo de 1828.
Durante la noche del 25 de septiembre de 1828, en el cual se llevó a cabo el atentado contra la vida del Libertador, mientras se ejecutaba el asalto al palacio San Carlos, algunos conjurados escalaron las paredes del edificio que le servía de cárcel, y después de asesinar al coronel José Bolívar (primo hermano del Libertador) que lo custodiaba, liberaron a Padilla y le reconocieron como –jefe–. Reducido nuevamente a prisión, fue juzgado por la Ley de Conspiradores, condenado a muerte y ejecutado en Bogotá en la fecha antes mencionada (Octubre 22 de 1832), como se desprende, al Almirante Padilla, se le ejecuto, no por la conjura contra el Libertador, sino por su RAZA AFROCOLOMBIANA.
Nace en Ríohacha (Colombia) el 19 de Marzo de 1778. Muere en Bogotá, el 22 de Octubre de 1832. Oficial (General de División) al servicio de Venezuela y Colombia en la armada durante la Guerra de Independencia. Fueron sus padres Andrés Padilla, constructor de embarcaciones menores, y Lucía López. hija única del matrimonio constituido por Casimiro López y Florentina Lúquez. Fue el mayor de cinco hermanos: Francisco Javier, José Antonio, María Ignacia y Magdalena. Francisco Javier, capitán de navío, acompañó a su hermano José Prudencio hasta el último momento de su vida en Bogotá; fue condecorado con la Estrella de los Libertadores de Venezuela, en febrero de 1824; participó en la guerra civil de 1841 a favor de los rebeldes. José Antonio, contraalmirante, se distinguió en el asedio de Cartagena en 1821; sufrió heridas en el asalto de la noche de San Juan; en 1828 tuvo que huir de la patria y refugiarse en Perú y Chile; en 1832 regresó y se alistó de nuevo al servicio de la República; participó en la rebelión federal de 1841 al lado del general José María Obando y murió en la batalla de Cispatá, el 15 de diciembre del mismo año. Magdalena asumió valientemente la defensa de su hermano cuando todos los amigos de éste trataban de eludir la responsabilidad en los sucesos acaecidos en Cartagena en 1828. Comenzó su vida como marino en el servicio doméstico de las embarcaciones mercantes en su puerto natal y a los 14 años de edad ya figuraba como mozo de cámara en la Real Española del Nuevo Reino de Granada; el 21 de octubre de 1805 recibió su bautismo de fuego en la batalla naval de Trafalgar, durante la cual fue hecho prisionero por los Ingleses. En 1808, tras su liberación pasó a España, donde recibió el nombramiento de contramaestre del arsenal de Cartagena de Indias.