Entradas con la Tag “baile”

Dentro de las dinámicas socioculturales de dicha comunidad la música ha jugado y sigue jugando un papel fundamental. Sin embargo, tenemos estereotipos muy marcados alrededor de las personas negras y la música. Generalmente hemos asociado a estas personas con la música el baile y la fiesta,7 pero, a su vez, hemos ignorado o subestimado muchas de sus capacidades, generalmente no se las ha relacionado con el trabajo o el estudio. Se creó un estereotipo en torno a ellos como personas ignorantes y perezosas cuya vida gira alrededor de la fiesta, sin tener en cuenta en realidad el papel tan importante que juega la música no solo en el contexto festivo como tal. La música en el contexto afrocolombiano va “más allá”, a través de ella se expresa el sentir de un grupo humano, esta llena de sentidos, es importante en todos los momentos de su vida, fundamental para ellos; se encuentra presente desde el nacimiento, pasando por la vida cotidiana, el disfrute, hasta la muerte. La interiorizan a tal punto que se llega a decir que la llevan en la sangre, dicha afirmación podemos escucharla tanto dentro de la comunidad palenquera como fuera de ella.

Para ellos se ha convertido en un referente importante incluso en el ámbito de la reivindicación políticas de sus identidades y derechos como grupo étnico. Al ser tan significativa en sus vidas, a la hora de mostrar quiénes son, cómo son e incluso de dónde vienen y cuáles son sus raíces, la música se ha convertido en un medio idóneo para hacerlo. Muchos de estos aires musicales hacen explícita su relación tanto con África como con Palenque en el caso de los palenqueros.

La música que construye identidad a través de construcción de colectividad, evocación de memoria y posibilidad de comunicación, que permite expresar y experimentar en común. Como nos dice Maffesolli, que los pequeños momentos de la vida cotidiana y festiva no pueden considerarse como elementos frívolos y carentes de importancia en la vida social “Tanto en cuanto expresan emociones colectivas, construyen una verdadera “centralidad subterranea”, una voluntad de vivir irreprimible que conviene analizar”.

Realizaré un recorrido por algunas de las expresiones musicales palenqueras y haré énfasis en la champeta o terapia, ya que en la actualidad, además de ser el ritmo de moda, ha tenido implicaciones importantes en las dinámicas socioculturales de esta comunidad y en su relación con el “otro”. Algunas de estas expresiones se presentan fundamentalmente en el Palenque de San Basilio; otras no se restringen a la comunidad palenquera sino que se pueden encontrar entre otras poblaciones de la Costa Caribe colombiana. Por otra parte, algunos de estos ritmos musicales, en la actualidad sólo se encuentran en determinados contextos como el carnaval y grupos de danza.

Ritmos “tradicionales”

Tenemos los ritmos que, generalmente, llamamos tradicionales. Son de origen africano y la mayoría de nosotros poseemos algún conocimiento sobretodo por nuestras experiencias en el carnaval. Estos son los ritmos que normalmente relacionamos con las personas negras. Sin embargo, estas expresiones son mucho más variadas y ricas de lo que pensamos.

- El Mapalé: en este, a través de movimientos ondulantes y rápidos del cuerpo se representan peces en el agua.

- El chandé: interpretado tanto en las sabanas de nuestra Costa Caribe como a lo largo de la rivera del río Magdalena, un ritmo que hemos conocido por cantadoras como Totó La Momposina, Irene Martínez, Petrona Martínez, Mata herrera, entre otras. Estas últimas, palenqueras. Algunas de las sus canciones más conocidas son: “Se va, se va” y Mambaco.

-También está el bullerengue, por las representaciones que vemos en época de carnaval lo relacionamos con un baile un tanto sensual, realizado por mujeres y relacionado con la fertilidad. De hecho, es un baile de iniciación anteriormente representado por las niñas cuando entraban a la pubertad, las mujeres embarazadas y las casadas. Sin embargo, en el Palenque de San Basilio este ritmo también forma parte del ritual funerario, se canta durante los velorios, para “llorar al difunto”.

- El baile de negro, que se encuentra en todos los pueblos a la orilla del Canal del Dique. En torno a este cada año se celebra un festival en Santa Lucia (Atlántico), un pueblito orillas de Canal del Dique. La coreografía es una alegoría de burla hacia los amos y, en un principio, era bailado sólo por hombres (algunos disfrazados de mujeres) en vísperas de las fiestas de sus amos. Mientras se baila se entonan coplas alrededor de cualquier tema específico seleccionado por los participantes. Juan Piña hizo famoso uno de los temas más populares en el baile de negro: “La rama del tamarindo”.

Lumbalú

Por otra parte, algo considerado tradicional en el palenque de San Basilio, pero desconocido para muchos de nosotros es el Lumbalú o cantos de velorio; son lamentos expresados en forma de canto que entonan las mujeres palenqueras ancianas durante los velorios, para recordar la vida del difunto y honrarlo. Estos se entonan en lengua palenquera, algunos de ellos son predeterminados, otros son creados en el momento a la memoria del difunto. No son cantos de alegría, como algunas personas podrían pensar, el cantar y bailar no implica siempre sentimientos de alegría; el canto y el baile son construcciones sociales cargadas de sentidos elaborados por la comunidad, por el complejo social.

Rondas

Son juegos infantiles de carácter musical, cuyas letras hacen referencia a la vida cotidiana y a través de las cuales, en ocasiones, representan las actividades de los adultos. Cada juego tiene su propia dinámica y reglas. Para los niños son un medio de aprendizaje de algunas dinámicas y normas sociales. Algunas de estas rondas también las podemos observar en otras poblaciones de la Costa Caribe colombiana. Una de las más conocidas en estos momento es la de “Francisco el Matemático”.

Sexteto palenquero

Es un ritmo de origen afrocubano. Al parecer, durante los años 20 y 30s llegaron al ingenio del Batei en Sincerín (Bolívar) -cerca al Palenque de San Basilio- algunos hombres provenientes de Cuba, trayendo consigo la música cubana de sexteto. En este ingenio trabajaban personas del Palenque de San Basilio quienes aprendieron y aprehendieron este ritmo de los cubanos. Se apropiaron de él de tal forma que, en la actualidad, es uno de los ritmos tradicionales y más significativos para los palenqueros, bailado y conocido por personas de todas las edades. A pesar de que en Cuba el nombre sexteto está vinculado al número de integrantes del grupo musical, en Palenque se relaciona más con el ritmo musical en si, sin importar tanto el número de integrantes. Es un ritmo que se escuchaba en las fiestas, pero posteriormente se comenzó a tocar también en los velorios, para despedir al difunto, sobretodo si era músico. Sus letras cuentan historias de la vida cotidiana de la comunidad y, en el caso de los velorios, es el adiós para el que muere. El grupo de sexteto palenquero más conocido es el Sexteto Tabalá, integrado en gran parte por miembros de una misma familia y pasando el legado de generación en generación. Se baila en parejas como un baile de salón.

Champeta o terapia

La champeta criolla es un ritmo que nace en la Costa Caribe colombiana en los años 80, ella relata a través de sus letras historias de todo tipo, historias que hablan sobre la cotidianidad, las alegrías, tristezas y problemas de la gente común; aborda temas como el trabajo, el amor, y los sabores y sin sabores de la vida cotidiana. Su pionero fue Viviano Torres, ex integrante del grupo Son Palenque del Palenque de San Basilio, quien fusionó ritmos africanos con ritmos palenqueros, dando como resultado la champeta criolla o terapia y grabando por primera vez en 1982.

Estos ritmos africanos comenzaron a llegar a nuestra Costa Caribe entre los años 30 y 50 y empezaron a escucharse y difundirse a través de los picó, quienes competían por tener las mejores canciones exclusivas de estos ritmos llegados del otro lado del Atlántico, lo que lograban rayándole los sellos a las carátulas de los discos para que la competencia no pudiera conseguirlos. Ritmos como el Juju, Waka, Fuji, Higlife y Afrobeat de Nigeria; Makossa de Camerín; Chimirenga de Zimbawe; Lemba y Likemba de Congo; Mbaganga de Surafrica; Rai del norte de África. Muchas de estas canciones tenían un alto contenido político y social, hablaban sobre la situación que vivían los países africanos como colonias europeas y los anhelos de libertad.

La palabra champeta en lengua palenquera significa pedazo viejo: cha= viejo – mpeta= pedazo; y se utiliza para denominar el pedazo de machete viejo que ya está muy desgastado. Se le reconoce con este nombre tanto a la música africana como a la criolla, ya que en un principio estos ritmos sólo se escuchaban en las KZs, las que eran organizadas en sitios estratégicos de ciudades como Barranquilla y Cartagena; a una KZ asistían personas de un gran sector de la ciudad. Estas personas debía volver después de la fiesta tarde en la noche as sus casas y necesitaban algo con que protegerse, para eso llevaban las champetas. Pero mientras bailaban al ritmo de la música africana realizaban movimientos con sus cuerpos como si estuvieran blandiéndola, practicando de esta forma para un posible enfrentamiento de protección.

Terapia y champeta son lo mismo. En los ochenta cuando Viviano Torres con su grupo Ane Swing comienza a comercializar la champeta criolla, y cuando las emisoras empiezan a incluir música africana en su programación, deciden cambiarle el nombre a terapia, ya que muchos relacionaban la palabra champeta con malandros y personas marginadas, en parte por la imagen que tiene cierto sector de la sociedad sobre los barrios populares. Era una palabra estigmatizada y con implicaciones sociales negativas. Se escoge el nombre terapia por lo dinámico de los movimientos de su baile, que de hecho semejan al de los champetuos de las KZs.

El baile de la champeta ha cambiado a través del tiempo, y varía de acuerdo al lugar donde se lleve a cabo, por ejemplo, en Cartagena se baila más lento que en Barranquilla. La champeta ha ido apropiando pases de otros ritmos como la salsa y el break dance, entre otros. El baile individual puede decir muchas cosas, incluso retar a otros bailadores como en el caso de los piques o duelos. El baile en parejas, sexo contra sexo, es sumamente sensual.

La champeta ha sido discriminada durante mucho tiempo por parte de las clases sociales altas e incluso del gobierno, que la consideran vulgar e incitadora de violencia; como, en parte, durante un tiempo ocurrió con la cumbia y el porro. En ocasiones, ha sido discriminada sólo por su origen popular; en otra por un imaginario equivocado que se tiene en torno a ella.

Con respecto a las letras de las canciones, en generalmente lo que nos muestran las emisoras es lo que ellas piensan que puede sea más comercial, no necesariamente el producto de mayor calidad. Para las personas de Palenque la champeta es una forma de expresarse, sus letras, como ya habíamos mencionado, hablan de experiencias de la vida cotidiana, de los valores de la comunidad, de igual forma se abordan temas románticos y picarescos. En el caso de la comunidad palenquera esta música le ha permitido expresarse, utilizarla como medio de comunicación en un contexto de segregación social.
Como vemos, la música juega un papel muy importante dentro de esta comunidad en todo momento de su vida, a través de ella podemos vislumbrar dinámicas históricas, políticas y socioculturales dentro del grupo y con los “otros”. En nuestra ciudad encontramos miembros de esta comunidad palenquera y es importante que conozcamos sobre las expresiones culturales, las costumbre, formas de sentir, de pensar y de ver el mundo de las personas que constituyen parte integral de Barranquilla, para así mejorar cada día la convivencia y la calidad de vida en nuestro contexto urbano, pues la comprensión y aceptación del “otro” es fundamental para las relaciones sociales armoniosas.

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , ,

Comentarios No hay comentarios »

Cerrar
Enviar por Correo